Recomendaciones para la atención en emergencias del paciente politraumatizado

Océano Medicina ofrece un listado de pasos para el mantenimiento de la vía aérea permeable y el control de la columna cervical, que forma parte de su curso “Trauma en Emergencias”

 

Océano Medicina

La atención primaria del paciente politraumatizado sigue siendo un desafío para los y las profesionales de la salud que ejercen funciones en las salas de emergencias. La necesidad de realizar múltiples revisiones simultáneas en un contexto donde el tiempo exhorta a actuar con rapidez y eficiencia, suma a esta vertiente de la emergentología una dificultad mayor en la tarea de salvar una vida.

Océano Medicina ha preparado para este mes el lanzamiento de un nuevo programa académico titulado “Trauma en Emergencias”, que ya se encuentra disponible para su inscripción y cursada en la plataforma de elearning. En este curso especializado, que cuenta con el aval del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires, Distrito III, se ofrecen las herramientas para abordar las diferentes etapas de evaluación que deben realizarse al paciente politraumatizado a nivel intrahospitalario.

Basadas en una de las secciones de este programa de formación en Emergentología, se ofrecen las siguientes recomendaciones para la normalización de la atención primaria del paciente politraumatizado en las salas de emergencias. En particular, este listado estará enfocado en el primer paso vital en la búsqueda de la supervivencia del paciente: el mantenimiento de vía aérea permeable y control de la columna cervical.

  1. Idealmente, el centro de salud deberá contar con una unidad especializada para la atención primaria de pacientes con politraumatismos, donde el equipo de manejo de las vías aéreas, las soluciones intravenosas de cristaloides y los equipos de monitoreo se encuentren en fácil disposición.
  2. Al iniciar la atención primaria, se definirán las prioridades de acuerdo con los siguientes tres factores: Características de las lesiones sufridas, alteración de las funciones vitales, mecanismo de la lesión.
  3. La revisión de las funciones vitales del paciente exige una secuencia de pasos que constituyen el llamado ABCDE de la atención del trauma: Mantenimiento de vía aérea permeable y control de la columna cervical, respiración y ventilación con oxígeno suplementario, circulación y control de hemorragias, evaluación de déficit neurológico, exposición/Control ambiental (desvestir y completar el examen corporal, previniendo la hipotermia).
  4. En el mantenimiento de la vía aérea permeable y control de la columna cervical se sugiere en primer lugar que, debido a la potencial o real lesión de la columna cervical, siempre debe permanecer inmovilizada y alineada.
  5. Si el paciente es capaz de hablar, es probable que su vía aérea no tenga un compromiso inmediato, es decir, se encuentre permeable.
  6. La evaluación rápida en busca de signos de obstrucción de la vía aérea debe incluir aspiración e inspección para verificar si existen cuerpos extraños y fracturas que pueden resultar en la obstrucción de la vía aérea.
  7. Para establecer una vía aérea permeable se recomienda inicialmente la maniobra de elevación del mentón o de levantamiento mandibular, mientras se protege la columna cervical. En caso de que el paciente inconsciente ventile superficialmente o no respire, indicar intubación traqueal.
  8. Los pacientes con lesiones craneoencefálicas severas que tienen un nivel de conciencia alterado o una Escala de Coma de Glasgow de 8 o menos, por lo general requieren la colocación de una vía aérea definitiva.
  9. Cuando se produce el fracaso de la vía aérea, se resuelve a través de la vía aérea quirúrgica o la punción cricoidea.
  10. Cualquier signo que haga dudar sobre la permeabilidad de la vía aérea obliga a detenerse en este punto de la evaluación hasta estar seguros y realizar de inmediato las maniobras para desobstruirla. La agitación y el forcejeo constituyen signos frecuentes de hipoxia y deterioro de la vía aérea.
  11.  Ante la presencia de un paciente inconsciente es imprescindible asegurar la permeabilidad de la vía aérea, que generalmente se obstruye por lengua hipotónica. En estos casos, pueden resultar útiles las maniobras básicas de levantamiento del mentón y tracción de la mandíbula sin hiperextensión del cuello. Si tras estas maniobras el paciente respira de manera adecuada (ventilación espontánea adecuada), se puede colocar una cánula de mayo o nasofaríngea, siempre y cuando no existan contraindicaciones.
  12. En caso de que el paciente inconsciente ventile superficialmente o no respire, indicar intubación traqueal.
  13. En caso de no poder realizar la intubación traqueal, es importante evaluar y considerar la presencia de hemorragia o la existencia una lesión maxilofacial con alteración de la anatomía (vía aérea dificultosa). En estos casos, recurrir a la vía aérea quirúrgica con procedimientos de cricolaringotomía percutánea y/o quirúrgico

 

Contenidos como estos, ampliados y referidos a cada una de las áreas de atención pertinentes a la emergentología integran el curso Trauma en Emergencias, disponible para su inscripción en el siguiente enlace.

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