Día del Médico: 12 vidas que han pasado a las historia por salvar a otros

médicos argentinos

El Dr. Jorge Tartaglione, autor del libro Héroes Argentinos, recopila las inspiradoras trayectorias de los profesionales argentinos que marcaron un antes y un después en la medicina

 

María Gabriela Fernández B.

Son considerados héroes. No de aquellos que usan armaduras, gritan sus triunfos y ostentan sus bóvedas repletas de trofeos. Héroes, más bien, de los que son capaces de despojarse de casi todo, menos de su pasión y empeño por salvar las vidas de otros y que han sabido transformar a un consultorio, un aula, un quirófano o un laboratorio de investigación en el más importante de los campos de batalla.

Los médicos de todas las especialidades celebran hoy, 3 de diciembre, su día internacional, y lo hacen en un contexto complejo para la región panamericana, en el que resulta relevante resaltar las labores de los profesionales de la salud que hoy ejercen sin descanso y, también, a esos antecesores que han dejado huellas indiscutibles y que han marcado un antes y un después con sus legados a la medicina. Así lo asegura el doctor Jorge Tartaglione, presidente de la Fundación Cardiológica Argentina y autor del libro Héroes argentinos (2018), en el que realiza un recorrido por las vidas de 12 de los médicos más trascendentes de la historia del país.

De acuerdo con Tataglione, “es muy importante que en este Día del Médico, y con lo que está pasando con la medicina, se resalte la historia de estos 12 héroes argentinos que han salvado millones de vidas y que son ejemplos de constancia, pasión, ética y profesionalismo para todos los que ejercemos hoy la medicina y para todos los que la seguirán ejerciéndola en el futuro”.

héroes argentinos

Los doctores cuyas trayectorias son destacadas en esta publicación fueron Luis Agote, quien descubrió cómo realizar transfusiones de sangre indirectas sin que la sangre se coagulara en el recipiente; Ramón Carrillo, primer Ministro de Salud Pública que tuvo Argentina; Salvador Mazza, quien confirmó la epidemiología y los insectos vectores de la enfermedad del Chagas; y el cardiólogo Pedro Cossio, pionero con el cateterismo en Argentina y médico personal del expresidente Juan Domino Perón.

De igual forma, se resaltan las labores y vidas de Arturo Illia, médico que fue electo Presidente de la Nación en 1963; Florencio Escardó, pediatra y escritor que permitió el ingreso de las madres a las salas del hospital de niños;  Bernardo Houssay, ganador del Premio Nobel de Medicina en 1947 por su descubrimiento fundamental para el tratamiento de la diabetes, sobre el papel de las hormonas pituitarias en la regulación de la cantidad de azúcar en la sangre; y Enrique Pichon-Rivière, psiquiatra y uno de los introductores del psicoanálisis en Argentina.

Los 12 seleccionados se completan con Esteban Laureano Maradona, quien dedicó su vida al servicio de salud en la comunidad de Estanislao del Campo, en Formosa; René Favaloro, quien desarrolló el bypass coronario; Osvaldo Raffo, médico forense que ha realizado más de 20 mil autopsias incluidos los casos más sonados hasta la actualidad; y la doctora Cecilia Grierson, única heroína incluida, por ser la primera mujer en recibirse de médica en Argentina, y que ilustra con su caso las dificultades que enfrentaba el género femenino para ejercer esta profesión en el siglo pasado.

-En el prólogo, escrito por Felipe Pigna, se plantea que la historia se encuentra en deuda con la medicina argentina ¿en qué consiste esa deuda? ¿Por qué decidió usted empezar a saldarla?

-La historia de la medicina mundial está llena de médicos que han hecho historia y nunca en Argentina se les dio, más allá de una calle o el nombre de un lugar específico, la transcendencia que han tenido para la ciencia por sus aportes que les han salvado la vida a millones de personas no a nivel nacional solamente, sino a nivel mundial.

Los 12 médicos que coloco en el libro realmente les cambiaron la vida a mucha gente y merecen ser recordados y celebrados por eso. Todos hicieron tanta cantidad de cosas que parece que hayan vivido más de una vida y que el tiempo para ellos no haya tenido dimensión: fueron médicos, investigadores, deportistas, escritores, periodistas, políticos, senadores, hay un ganador de un Nobel y hasta un Presidente.

-¿Al adentrarse en las vidas de estas profesionales, diría que halló entre ellos algo en común?

-Además de haber sido grandes médicos y de haber trabajado con ética y profesionalismo, llamó mi atención que todos de alguna manera fueron atravesados por la política de su tiempo. Algunos pudieron hacer algo con ella, como el caso de Illia que llegó a ser Presidente de la Argentina o el caso de Agote quien fue senador y diputado. Pero, en general, puede decirse que a la mayoría la política les perjudicó y les generó consecuencias negativas en sus vidas: desde Favaloro, que se quitó la vida en parte por las decisiones de los políticos, hasta Mazza que hizo una investigación sobre el Chagas que fue de las más importantes de Latinoamérica y la élite política lo señaló por estar investigando una enfermedad de pobres. Lo mismo Cecilia Grierson quien, por el solo hecho de ser mujer, nunca pudo se jefa de servicios, ni aspirar un cargo, ni operar. Cada uno fue marcado por su contexto y, aún así, aspiraron a grandes cosas en la profesión y lograron conseguirlas.

-¿Cómo fue el proceso de investigación y selección de estos héroes de la medicina?

-La investigación la empecé hace dos años y medio. Me junté con muchos familiares de ellos, sobre todo hijos, nietos o bisnietos para hacerles entrevistas y conocer sus archivos e historias personales. Busqué trabajos científicos que ellos habían publicado y también notas periodísticas que habían salido en diferentes medios resaltando en algunos casos sus hallazgos. En lo personal, yo estudié por los libros de muchos de ellos y tuve la suerte de conocer a Favaloro personalmente. Además, me reuní con el Dr. Osvaldo Raffo para conversar sobre su vida y saber más sobre todas sus autopsias. En verdad, se necesitó una investigación bastante amplia para conseguir todo el contenido que plasmo en el libro.

-¿Cuáles otros investigadores diría que quedaron por fuera y que también podrían haber sido destacados?

-Hay un montón. Los hermanos (Miguel Ángel, Enrique y Ricardo) Finochietto, me quedaron por fuera y ellos fueron cirujanos extraordinarios; José María Ramos Mejías, que vio las neurosis y trabajó mucho a finales del siglo XIX; el Dr, Guillermo Rawson; Varios actuales y más contemporáneos, donde destacan investigadores del VIH que son notables y que están haciendo trabajos muy relevantes.

-¿Cuál diría que es el principal legado que han dejado los médicos argentinos a la profesión?

-Todos han dejado algo. El Premio Nobel dejó una investigación tremenda que permitió el desarrollo de un montón de drogas para el tratamiento de la diabetes; Pedro Cossio dejó avances en el cateterismo y algunas acciones sobre el estetoscopio. Gracias a Favaloro caminan millones de personas por toda Latinoamérica, gracias al Bypass; y por Cecilia Griesman y su valentía podemos decir que hoy la mayoría de los estudiantes de medicina son mujeres. Cada uno hizo un aporte significativo por el que todos deberíamos estar agradecidos.

 -Si tuviera que avizorar a un nuevo héroe argentino de la medicina ¿a quién destacaría de la época actual?

-No a los mediáticos. Hay millones de científicos y médicos que trabajan de forma anónima en el interior del país, en hospitales públicos, en centros de salud y van codo a codo en la investigación, en la asistencia y lo hacen con total profesionalismo y entrega. Te hablo de profesionales que están trabajando hoy en la Argentina y en toda Latinoamérica y que, como los del libro fueron anónimos en su época, tal vez hoy no salen en los medios, pero te aseguro en los próximos 20 años los vas a ver crecer.

-¿Cuáles son las características que considera fundamentales para que un profesional de la medicina pueda ser reconocido entre los mejores?

-Vocación, pasión, desinterés, honestidad, empatía y dedicación al paciente para escucharlo y para estar a su lado. Ser un gran médico no es cuestión de ser un médico famoso, sino de estar ahí dando todo lo mejor para la gente.

Completá el formulario y descargá el contenido

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

X

Envianos tus datos yReservá tu curso

Complete todos los campos obligatorios y un asesor académico se pondrá en contacto a la brevedad.