¿Cómo controlaron al insecto vector del Chagas en comunidades indígenas de Chaco?

Un programa de vigilancia permitió que el porcentaje de viviendas infestadas sea menor del 1% en esta población de Argentina

Océano Medicina

Siete años de esfuerzos dieron su fruto. La aplicación sostenida de un programa de vigilancia y atención sanitaria en Chaco permitió el control del principal insecto vector de la enfermedad del Chagas y, por ende, la supresión del riesgo de transmisión vectorial del Trypanosoma cruzi, parásito causante de la patología.

Así se conoció en un comunicado de prensa oficial emitido por la agencia CyTA y el Institudo Leloir, donde se precisa que el porcentaje de viviendas infestadas por el Triatoma infestans se redujo de 31% inicial a menos de 1% en uno de los municipios.

Este logro fue conseguido gracias al esfuerzo integrado de científicos, servicios de salud y dependencias en comunidades indígenas de Chaco pero ¿cómo se llevó a cabo?

La doctora María Sol Gaspe, investigadora del CONICET en el Laboratorio de Eco-Epidemiología y primera autora del estudio, declaró en el comunicado: “Nuestros resultados corroboran el potencial de la vigilancia basada en el trabajo con la comunidad a la vez que muestran la necesidad de potenciar las capacidades locales, incluyendo la participación protagónica de los agentes sanitarios, las escuelas y otros líderes comunitarios”.

Durante la aplicación de este programa, los expertos trabajaron en siete comunidades la localidad Pampa del Indio, abarcando casi 500 viviendas habitadas por 2.400 personas, en su mayoría, miembros de la comunidad Qom.

El estudio completo fue difundido en la revista especializada PLOS Neglected Tropical Diseases donde también se detallan las fases del trabajo, cuyos primeros esfuerzos se remontan a 2008, cuando los expertos de los Programas Provincial y Nacional de Chagas realizaron una revisión de las viviendas, aplicaron aerosol irritante para que los insectos salieran y se les roció insecticidas piretroides.

En el comunicado se detalla que los censos entomológicos se repitieron cuatro veces durante 7 años mientras que, a la par, se realizaron muestreos puntuales donde “los científicos analizaron las vinchucas colectadas para determinar su especie, estadio, sexo y grado de resistencia a los insecticidas. Asimismo, se estableció un sistema de vigilancia para que los pobladores notificaran al sistema de salud local sobre la eventual presencia del vector en sus viviendas”.

Las intervenciones con insecticidas combinados con los traslados frecuentes de hogares de las comunidades (por la destrucción y reconstrucción de viviendas precarias) resultaron claves para conseguir los muy bajos niveles de infestación al final del programa. Así lo aseguró Gaspe a la agencia.

De hecho, la experta resaltó la importancia de considerar la influencia del entorno en las intervenciones sanitarias. “Ciertos procesos como la movilidad de los hogares y el mejoramiento de las viviendas representan desafíos adicionales para los programas tradicionales de control en áreas endémicas. Esto significa que resulta imprescindible considerar los aspectos sociodemográficos y culturales al momento de diseñar e implementar este tipo de intervenciones para lograr resultados sostenibles”, concluyó Gaspe.

Del estudio también participaron Ricardo E. Gurtler, Yael M. Provecho y María del Pilar Fernández, del CONICET y de la FCEN-UBA; Claudia Vassena, del Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas (CIPEIN-CONICET) y de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA; y Pablo Santo Orihuela, del CIPEIN-CONICET y de la Universidad Nacional de San Martín.

De acuerdo con los registros de la Organización Panamericana de la Salud, en la región de las Américas “se registran 30.000 nuevos casos cada año, 14.000 muertes en promedio y 8.000 recién nacidos se infectan durante la gestación”.

La entidad sanitaria asegura que, actualmente, “unos 70 millones de personas en las Américas viven en áreas expuestas al Chagas y están en riesgo de contraer la enfermedad”.

 

Referencias:

-Logran controlar al vector del Chagas en comunidades indígenas del Chaco. Agencia CyTA. Instituto Leloir. 2019

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