Investigadoras argentinas desarrollan calabaza fortificada que podría reducir la incidencia de la anemia

Coordinadas por la Dra. Marina Escalada de Pla, las científicas desarrollaron una hortaliza con hierro y probióticos

 

María Gabriela Fernández B. | Océano Medicina

Una alternativa para reforzar la nutrición de grupos en riesgo y disminuir la incidencia de la anemia fue desarrollada por investigadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Se trata de una estrategia que apunta a la fortificación con hierro y probióticos de la calabaza cucurbitamoschata o zapallo anquito, una hortaliza que resulta de precio accesible para todas las clases sociales y que esde consumo común en Argentina y en toda la región de las Américas, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que al menos 46 millones de personas sufren de anemia.

La investigación, titulada “Desarrollo de un alimento a base de calabaza fortificada con hierro y probióticos”, requirió las labores de las doctoras Silvia Flores, investigadora del CONICET, y Carolina Genevois, becaria posdoctoral de la institución; junto con la ingeniera Adriana Castellanos y, más recientemente, la estudiante Alicia Matyatz. Todas bajo la dirección de Marina Escalada de Pla, quien es investigadora adjunta Conicet en el Instituto de Tecnología de Alimentos y Procesos Químicos.

En entrevista con Océano Medicina, Escalada de Pla aseguró que, si bien un alimento no puede sustituir a un tratamiento médico integral, la ingesta de esta calabaza podría traer resultados positivos en pacientes con deficiencias de hierro. Además, se mostró optimista sobre su posible masificación.

¿Cuál fue la razón que dio inicio a este estudio?

– Trabajamos en el Laboratorio de Optimización de la Calidad de Alimentos Preservados y una de las líneas de trabajo es buscar mejorar el perfil nutricional de los alimentos vegetales mediante diferentes procesos. En este contexto, el estudio formó parte de mi tesis doctoral, defendida en 2006.

– ¿Por qué escoger la calabaza como hortaliza a fortificar?

– Es un tejido que había sido estudiado previamente, lo conocíamos bastante bien. Aunque no es fuente natural de hierro, tiene muy buenas propiedades para ser utilizada como matriz portadora de diferentes nutrientes. Además, está disponible todo el año y es accesible. En general, la población está adaptada a su consumo, lo cual representa una ventaja a la hora de evaluar la aceptabilidad del producto.

– ¿Cómo fue la metodología de la investigación?

– Se utilizaron métodos tradicionales, como la impregnación en seco, que ya habían sido empleados con otros vegetales y/o minerales, pero que no habían sido probados con hierro ni con calabaza. De igual modo, se utilizaron coberturas comestibles conocidas pero que no habían sido probadas con probióticos ni tampoco habían sido aplicadas sobre trozos de calabaza.

– ¿Cuáles han sido los resultados?

El tejido se pudo fortificar con hierro unas 12 veces respecto al valor original. Además la presencia de probióticos tendía a mejorar la bioaccesibilidad del mineral en los ensayos de digestión simulados in vitro.

– ¿De qué forma beneficiaría al paciente la ingesta de esta calabaza?

– En general, los alimentos fortificados no suplen un tratamiento médico. El objetivo de nuestro estudio fue fortificar el tejido vegetal y analizar los efectos de dicha fortificación sobre las propiedades del alimento. Aclarado esto, podemos decir que una porción de 25 gramos de producto estaría aportando entre 20 y 40% a la ingesta recomendada en mujeres en edad reproductiva y en hombres, respectivamente.

– ¿La ingesta de esta calabaza estaría recomendada para todos los grupos etarios o para alguno en particular?

– De acuerdo a la OMS, la prevalencia de anemia afecta principalmente a niños, mujeres embarazadas, y mujeres en edad reproductiva. Podríamos considerar que éstos serían los grupos más vulnerables a padecer anemia por déficit de hierro y en los cuales podría recomendarse el consumo del producto.

– ¿Puede tener generar algún efecto secundario en el paciente?

– No deberían ingerirse nutrientes en exceso cuando no se necesitan o no están recomendados. Así como si consumimos calorías en exceso, sostenidamente, desencadenaremos incremento de peso y diferentes problemas en la salud, ingerir hierro o cualquier otro micronutriente en exceso nos puede ocasionar problemas. Siempre es necesario el control médico, para conocer dónde estamos parados.

– ¿Es factible pensar en la masificación de esta calabaza fortificada? ¿Cómo?

– Claro, por qué no. Es una tecnología simple y los insumos están accesibles en el mercado local. Falta encontrar algún emprendedor que se anime a invertir en el desafío. Desde nuestro lugar, estamos probando la elaboración en una escala mayor en la Planta Piloto de nuestra Facultad para ver si logramos obtener los resultados que habíamos observados en el laboratorio y de ese modo poder tener más información que ayude a la hora de tener que transferir los conocimientos adquiridos.

doctores

Marina Escalada de Pla

Grado y postgrado en Ingeniería Química en la Universidad Tecnológica Nacional. Sede regional Buenos Aires(UTNFRBA).

Doctora de la Universidad de Buenos Aires (UBA) en Industrias.

Investigadora adjunta del CONICET.

Profesora adjunta en la asignatura Biotecnología dependiente del Departamento de Ingeniería Química en UTN- FRBA.

Profesora adjunta del Departamento de Industrias en la UBA.

 

 

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